Entrevista a Naiara, responsable de Ecoisola: “El aislamiento no te da grados, te da confort”

Entrevista a Naiara, responsable de Ecoisola: “El aislamiento no te da grados, te da confort”
Entrevista a Naiara, responsable de Ecoisola: “El aislamiento no te da grados, te da confort”

El aislamiento térmico y acústico ha dejado de ser un gran desconocido para convertirse en una parte clave de la eficiencia energética de las viviendas. En Ecoisola lo sabemos bien. Desde 2016, nuestra empresa con sede en Vitoria-Gasteiz se ha consolidado como referente en aislamiento ecológico en Álava y alrededores.

Hablamos con Naiara, responsable de Ecoisola, sobre la evolución del sector, la experiencia de trabajar en un entorno tradicionalmente masculinizado y la importancia de hacer las cosas con criterio técnico y honestidad.

“Antes nos llamaban porque tenían frío; ahora el aislamiento forma parte de la reforma”

➡︎ Ecoisola nació en 2016. ¿Cómo ha cambiado el sector del aislamiento desde entonces?
Ha cambiado mucho. Al principio la gente nos llamaba casi exclusivamente porque pasaba frío. Hoy el aislamiento ya se entiende como una parte más de una reforma, igual que cambiar ventanas, electricidad o pintar. Aunque hay más conciencia, muchos presupuestos de reformas no cuentan con el aislamiento…  porque el aislamiento no se ve y cuesta hacerles entender sus beneficios. Hasta que no haces un pequeño agujero y ven la corriente de aire que hay dentro de una pared, no son realmente conscientes de lo que pasa detrás.

También se solicita cada vez más aislamiento acústico. La gente comprueba que funciona, que es eficaz frente a la reverberación y que además es fácil de aplicar. Eso ha hecho que se normalice mucho más.

“No se trata de ganar grados, sino de que el calor tarde más en salir”

➡︎ ¿Cuáles son las principales preocupaciones de vuestros clientes?
Algo a destacar es que muchas personas nos preguntan cuántos grados van a ganar con un aislamiento. Siempre digo lo mismo: el aislamiento no funciona así. No ganas grados de forma directa, lo que haces es evitar la pérdida de calor, o retrasarla. Es como ponerse un jersey o un abrigo. El calor acaba saliendo, pero tarda más, y eso hace que el confort sea mayor y que la calefacción se active menos veces.

Además, ahora ya no es solo una cuestión de frío. Cada vez más gente tiene problemas con el calor en verano. Quien tiene aire acondicionado y aísla bien su vivienda nota un ahorro doble.

“Hoy hacemos un estudio mucho más completo de la vivienda”

➡︎ ¿Ha cambiado vuestra forma de trabajar con los años?
Muchísimo. Antes se pedía aislar una pared concreta. Ahora hacemos un estudio más global: miramos las cajas de persiana, los falsos techos, los pilares, cómo están las cámaras de aire… A veces no se trata solo de insuflar material, sino de asesorar bien para evitar problemas de condensación o mejorar realmente el comportamiento térmico de la vivienda.

También hemos aprendido que cada casa es un mundo. Hay viviendas con cámaras enormes, otras con reformas previas mal ejecutadas… La experiencia te da criterio para decidir qué material usar y dónde.

“La diferencia está en el asesoramiento y en la forma de hacer las cosas”

➡︎ ¿Qué crees que ha permitido que Ecoisola se consolide como empresa referente en Álava?
La calidad, la experiencia y la forma de trabajar. Hoy soy yo quien hace las visitas y las mediciones. Veo la vivienda, explico al cliente lo que hay, y el presupuesto se hace en base a eso. No es lo mismo una vivienda vacía que una habitada, una sola estancia que varias, o un edificio con ascensor que sin él.

También coordinamos gremios cuando es necesario. A la gente le resulta muy cómodo y permite acortar mucho los tiempos de obra. Una reforma que podría alargarse meses, se puede resolver en semanas si está bien organizada.

“En la obra siempre me he sentido respetada”

➡︎ El sector de la construcción sigue siendo muy masculinizado. ¿Cómo ha sido tu experiencia?
Muy positiva. Siempre me he sentido respetada por compañeros y otros gremios. A veces se sorprenden cuando me ven trabajando en obra, insuflando o cargando sacos, pero para bien. Nunca he sentido prejuicios, al contrario, mucho apoyo.

Cada vez hay más mujeres en obra: aparejadoras, jefas de obra… El hecho de ser mujer no es un impedimento. Habrá cosas que cuesten más y otras en las que incluso tengamos ventaja.

“Estoy orgullosa de hacer las cosas bien, aunque lleve más tiempo”

➡︎ Después de casi una década, ¿de qué te sientes más orgullosa?
De haber sacado adelante el proyecto siendo autónoma, madre y estando tanto en la obra como en la oficina. No es fácil, hay días de mucho estrés y poco sueño. Soy muy perfeccionista: prefiero tardar más y que quede bien. Las prisas no son buenas.

También me enorgullece que la gente esté contenta y que confíe en nuestro trabajo. Eso es lo que realmente te dice que vas por el buen camino.

Mirando al futuro del aislamiento…

➡︎ ¿Hacia dónde crees que va el sector del aislamiento?
Hay que estar atento a los cambios: nuevos materiales, normativas, técnicas… Aún hoy se hacen reformas completas sin incluir una partida de aislamiento insuflado, cuando es una de las inversiones que antes se amortiza. Falta información, pero poco a poco eso está cambiando.

Mi idea es seguir divulgando, mostrar cómo funcionan realmente los materiales y quitar miedos. Cuando la gente lo ve y lo entiende, lo valora mucho más.

Hasta aquí, la entrevista a Naiara. ¿Quieres hablar con ella sobre tu caso? Contacta sin compromiso.